La Feria 2025 quedará grabada para siempre en la memoria de la Hermandad de María Santísima de la Paz, Patrona de los Emigrantes. Este año, además de disfrutar de nuestro tradicional chiringuito, hemos tenido el inmenso honor de ser los pregoneros de la Feria, un reconocimiento que hemos vivido con emoción, gratitud y un profundo orgullo.
El pregón fue, sin duda, uno de los momentos más especiales de toda la feria. Por primera vez, la Juventud de la Paz asumió la responsabilidad de dar la bienvenida a nuestro pueblo en estas fiestas tan esperadas. Candy Burgos, Beatriz Palacios, Virginia Escalante, Pepe Linero y Mara Jiménez pusieron voz a la Hermandad con un texto cargado de sentimiento, en el que se recordó la historia de nuestros inicios, los orígenes del chiringuito, y también a tantos hermanos y hermanas que nos precedieron y que hoy siguen presentes en la memoria de todos.
El pregón estuvo lleno de emoción y de momentos inolvidables: desde los recuerdos en los que se evocaba la feria de antaño, hasta el sincero agradecimiento a todas las personas que, año tras año, hacen posible que el Chiringuito de la Paz siga siendo punto de encuentro y alegría. Además, el mensaje final fue toda una llamada a mantener viva la feria de día, a recuperar la esencia de nuestra tradición y a vivirla con unión, fraternidad y entusiasmo.
A todo ello se sumó la espontaneidad y el arte de los pequeños Pablo, Julia y Lola, que bailaron con gracia una sevillana titulada Por la Paz, de Cantores de Híspalis. Su actuación fue el colofón de un pregón que despertó aplausos, sonrisas y más de una lágrima emocionada entre los presentes.
Tras ese inicio tan especial, nuestro chiringuito volvió a convertirse en el alma de la feria. Durante los cinco días de fiesta, del 6 al 10 de agosto, fue lugar de encuentro, convivencia y alegría. Como cada año, la gastronomía tuvo un papel protagonista: Jesús Porras, Fernando Fontalba, Miguel Trujillo y Antonio Cansino deleitaron a los asistentes con los platos del día, poniendo en cada receta el sabor de nuestra tierra y el cariño de siempre.
La música tampoco faltó, y uno de los momentos más esperados fue la actuación del viernes, a cargo de Antonio Campano, que llenó nuestra caseta de ritmo y buen ambiente, haciendo disfrutar a todos con su arte.
Nuestra feria culminó, como es tradición, con la esperada rifa. Este año, el premio estrella, un iPhone 16, recayó en manos de Cristóbal Corral, alcalde de nuestro pueblo, lo que dio un toque simpático y entrañable a la rifa de este año.
Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a todos los hermanos y hermanas que han hecho posible, un año más, que nuestro chiringuito fuera el corazón de la feria. A quienes cocinaron, sirvieron en barra, decoraron la caseta o trabajaron en silencio en tantas gestiones, ¡GRACIAS! También a la Junta de Gobierno, por su incansable entrega, y a quienes participaron en el pregón, demostrando que nuestra Hermandad tiene presente, pero también mucho futuro.
Finalmente, agradecemos de corazón a todas las personas que se acercaron a nuestro chiringuito, que compartieron con nosotros momentos de celebración y buena comida. La Feria 2025 ha sido especial, histórica y profundamente emotiva.
Nos despedimos con la ilusión de que el próximo año volvamos a reencontrarnos, para seguir creciendo como Hermandad y como pueblo, unidos en la tradición y en la alegría.
¡Gracias a todos y todas por hacer posible una Feria 2025 inolvidable!
¡Viva la Feria de Teba, viva María Santísima de la Paz y viva nuestro chiringuito¡
