Queridos hermanos y hermanas de María Santísima de la Paz:
Ha pasado ya nuestra Semana Santa, esos días tan esperados que vivimos con profunda fe, intensidad y emoción, y que dejan en todos nosotros recuerdos imborrables.
Quiero trasladaros mi más sincera enhorabuena, así como mi más profundo agradecimiento por el Jueves Santo que, entre todos, hemos sido capaces de vivir. Nuestra Estación de Penitencia ha sido reflejo del trabajo, la entrega y la devoción de toda la Hermandad.
Nuestra Señora caminó con una luz especial, acompañada en todo momento por sus hijos, en una procesión marcada por el recogimiento y la fe de nuestros hermanos, compartiendo este caminar junto a la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno.
Han sido muchas las personas que me han hecho llegar su felicitación por el buen desarrollo del cortejo, fruto del trabajo previo y de la organización. Mi agradecimiento a Antonio García Rey, por su labor dentro de nuestra Hermandad, y a Carlos Chito, por parte de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús, por su dedicación y compromiso.
Como cada año, somos conscientes de que siempre hay aspectos que mejorar. Con humildad, tomamos nota de ello para seguir creciendo como Hermandad, con la mirada puesta en la próxima Semana Santa, si Dios quiere, aprendiendo de lo vivido.
Pido a María Santísima de la Paz que nos proteja y que acoja bajo su manto todas las peticiones que le fueron confiadas, transformándolas en consuelo y esperanza.
Recibid un fraternal abrazo en Cristo.
¡Viva María Santísima de la Paz!
El Hermano Mayor
Joao Miguel López Ramírez
