«Subasta 2025: una tradición que nos une – Palabras del Hermano Mayor»

por admin

Buenas noches y bienvenidos a todos. 

Antes de dar paso a los protagonistas de esta tradicional subasta, quisiera expresar, en nombre de todos, nuestro más profundo agradecimiento a quienes hacen posible que hoy estemos aquí. 

A los subastadores que, con su entrega y entusiasmo, animan esta noche tan esperada: 

– Fernando 

– Paquito 

– Mario 

– Pedro 

– Pedrillo 

– Belén 

Y a cualquier voluntario o voluntaria que se haya prestado generosamente. 

*¡Un fuerte aplauso para todos ellos! * 

Quiero tener también un recuerdo muy especial para todos nuestros hermanos y hermanas que, desde el cielo, nos siguen acompañando con su luz. Este año en particular, llevamos en el corazón a: 

– Alicia 

– Luis Carlos 

– Rafael 

– Encarna 

Y no puedo dejar de mencionar a Antonia, conocida por todos como «la del correo», madre de nuestra querida Mari Ángeles. Hoy, más que nunca, la sentimos cerca. 

Permitidme, además, un recuerdo personal para el padre de mi querido Salguero. La memoria de los nuestros sigue viva en cada gesto, en cada tradición, en cada oración. 

En nombre de la Junta de Gobierno, queremos dar las gracias a: 

– Nuestro pueblo, por su implicación y cariño. 

– A todos los comercios y empresas que, con sus donaciones, hacen posible esta hermosa y antigua tradición que es mucho más que una subasta: es un acto de unión y de compromiso. 

También queremos reconocer a todas las personas que, con tanto esfuerzo, colaboran en la preparación de esta jornada: 

– A quienes salen a pedir por las calles con generosidad y entrega, con un agradecimiento muy especial a Eva.  

– A los hombres del campo 

– A los matarifes 

– Y, por supuesto, a quienes desde muy temprano han limpiado, organizado y preparado cada rincón de nuestra casa para que podamos disfrutar de este día en armonía. 

Un agradecimiento especial —sin desmerecer a nadie— para Antonio Cansino, por prestarnos su casa y sus coches para los preparativos. 

Y no puedo olvidarme de José Manuel, nieto de «Levaura», siempre dispuesto, siempre entregado. 

*Un aplauso para ambos* 

Por último, permitidme unas palabras personales. Quiero agradecer profundamente a toda mi Junta de Gobierno por su paciencia, su comprensión y su constante apoyo. Sin vosotros, nada de esto sería posible. 

Y ahora, para concluir, y ya con la mirada puesta en la Semana Santa que se aproxima, me gustaría invitaros a todos a reflexionar sobre el verdadero sentido de lo que hoy celebramos. 

Esta subasta no es solo una reunión, es un acto de hermandad. Aquí se entrelazan el esfuerzo de muchos, la generosidad del pueblo, el recuerdo de los que ya no están, y la fe compartida que nos une en torno a María Santísima de la Paz. 

Os pido a todos que, puesto en pie, recemos juntos, un Ave María. 

“” VIVA MARIA SANTISIMA DE LA PAZ”” 

INSTANTÁNEAS DE LA SUBASTA

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