El pasado viernes 23 de octubre, nuestra Hermandad despedía con profundo pesar a nuestra querida hermana Isabel Vega, una mujer que, a lo largo de su vida, fue ejemplo de cariño, entrega y fidelidad a nuestra Virgen, María Santísima de la Paz.
Isabel formaba parte de esas generaciones de hermanos que, con su presencia constante, su trabajo y su devoción, han contribuido a construir la historia de nuestra Hermandad. Su disposición para ayudar, su cercanía y su manera de vivir el amor a la Virgen dejan un recuerdo entrañable entre quienes tuvieron la suerte de conocerla y compartir tantos momentos a su lado.
El pasado mes de agosto, Isabel recibió el homenaje que nuestra Hermandad dedica a sus hermanos de mayor edad, como reconocimiento a toda una vida de fidelidad y devoción. Un gesto de gratitud que hoy adquiere un significado aún más especial y que nos alegra haber podido compartir con ella.
En el día de su despedida, el féretro de nuestra hermana pasó por delante de la Casa de Hermandad, donde se le dedicaron unas sentidas palabras de recuerdo y agradecimiento. Fue un momento especialmente emotivo, en el que nuestra Hermandad quiso rendirle su último homenaje en un lugar que también formó parte de su vida.
Hoy queremos dejar constancia de nuestro cariño y gratitud hacia Isabel, así como acompañar a su familia y seres queridos en estos momentos de dolor.
Que el Señor la acoja en su gloria y que María Santísima de la Paz, a quien tanto quiso, la tenga siempre bajo su manto.
Descanse en paz nuestra hermana Isabel Vega.
