El pasado 15 de agosto, coincidiendo con la solemnidad de la Asunción de la Virgen María, celebramos uno de los días más especiales para nuestra Hermandad. La Iglesia de la Santa Cruz Real de Teba volvió a reunir a hermanos, devotos, familiares y amigos para celebrar juntos el Día de la Hermandad, una jornada de fe, recuerdo y convivencia en torno a María Santísima de la Paz, Patrona de los Emigrantes.
La jornada comenzó con la Santa Misa en honor a nuestra Sagrada Titular. Durante la celebración tuvo lugar uno de los momentos más significativos de la tarde: una familia de hermanos hizo entrega a nuestra Virgen de una Media Luna, ofrecida con cariño y devoción como muestra de amor y gratitud. Una nueva pieza que pasa a formar parte de su ajuar y que permanecerá como testimonio de la devoción de sus hermanos.
Finalizada la Eucaristía, llegó uno de los momentos más entrañables de la tarde: la bienvenida a los hermanos más pequeños. Recibieron su medalla infantil y su pergamino conmemorativo Javi Valero Piqueras, Adrián González Ángel, Jimena López Garceso, José Joaquín Lora Maldonado y Adriana Segura Ramírez, comenzando así, de una manera muy especial, su camino dentro de nuestra Hermandad.
Siguiendo una tradición de muchos años, se hizo también entrega de la Medalla de Oro al hermano más joven, que este año recibió la pequeña Adriana Segura Ramírez, nacida el 30 de enero de 2026. Un gesto que simboliza la continuidad de una devoción que sigue transmitiéndose de generación en generación.
La tarde continuó con el tradicional homenaje a nuestros hermanos de mayor edad, como reconocimiento a toda una vida de fidelidad y devoción a nuestra Madre. Este año fueron homenajeados Rafael Gómez Palacios, José Moronta Carrasco, Pilar Esquina Fuentes, Isabel Vega Ostios, José Vega Herrera, Diego Castillero Romero y Conchi Romero Cueto.
En este momento estuvo también especialmente presente el recuerdo de nuestra querida hermana M.ª Carmen Perea Troyano, quien el pasado 1 de mayo había cumplido la edad y por tanto este año le habría correspondido recibir este reconocimiento. Su ausencia se hizo especialmente presente en una tarde que también habría sido suya. Su cariño, su entrega y todo lo que aportó a nuestra Hermandad permanecerán siempre unidos a nuestra historia y a nuestro recuerdo.
Como cierre de los actos, tuvo lugar la tradicional reverencia a nuestra Virgen, un momento de especial recogimiento en el que hermanos y devotos pudieron acercarse a Ella y mostrarle, una vez más, su cariño y devoción.
Tras los actos, hermanos, familiares y amigos nos trasladamos a nuestra Casa-Hermandad, donde compartimos un aperitivo y un agradable rato de convivencia.
Nuestro agradecimiento al Coro Parroquial, que volvió a acompañarnos con sus cantos, y a todas las personas que colaboraron en la preparación y desarrollo de esta celebración, así como a cuantos quisieron acompañarnos en un día tan señalado para nuestra Hermandad.
Que la Virgen de la Paz siga protegiendo a nuestra Hermandad y guiándonos siempre en nuestro caminar.
¡Viva María Santísima de la Paz!
En este enlace podéis ver fotos de los actos.
La Junta de Gobierno
