Semana Santa 2019

por admin

Día nublado y con chubascos esporádicos, así se presentó el Jueves Santo, de hecho, los “pedidores”, tuvieron, en un momento determinado del día, que refugiarse en la “casa Hermandad”, por suerte la cosa no fue a más y todo transcurrió con normalidad.

Eran las 10 de la mañana, cuando, ataviadas con la túnica de pedidoras, salieron a recorrer el pueblo Alicia y Carmen, cumpliendo así sus deseos, expresados años antes en el Cabildo General.

Mientras tanto en la “Casa Hermandad” continuaron como todos los años, unos pocos hermanos, preparándolo todo para que la tarde fuera lo más organizada posible, así se procedió a preparar los bocadillos que, una vez acabada la procesión, servirían de tentempié para músicos, costaleros y nazarenos que acompañarían a la Virgen; se preparó la ya tradicional paella que con gran acierto confecciona cada año Antonio Cansino y que al mediodía hizo las delicias de las pedidoras y de aquellos hermanos que quisieron acompañarlas; ya por la tarde se reunieron, antes de iniciar el desfile, las hermanas ataviadas con mantillas y los costaleros, para recibir la información pertinente, por parte del mayordomo de trono.

Y llegó la hora, como un “rio azul”, desde la casa hermandad, la calle Nueva, la calle San Francisco y la calle Grande en perfectas filas de dos, nos desplazamos para ir a buscar a nuestra Señora de la Paz, que ya esperaba en la Iglesia la llegada de este “rio” de hermanos, cada año, las camareras y Eduardo Palacios, se afanan en conseguir el punto de grandiosidad, esplendor y belleza reflejadas en el rostro de María, rostro que aun así denota el dolor de la madre que ve como conducen a su hijo al calvario.  Tras la salida de Nuestro Padre Jesús, apareció en el pórtico de la Iglesia, nuestra venerable Imagen de la Virgen de la Paz que, entre vítores, iniciaba su desfile por las calles de su pueblo, la salida estaba repleta de gentes y tras la saeta magistral que le dedica el cantaor Sebastián Navas, en las gradas, continuamos el tradicional recorrido.  A destacar el buen comportamiento de los nazarenos y la banda de música, prácticamente siempre estuvimos junto a Jesús, dando al desfile de ambas cofradías un gran empaque, como se merecen ambos titulares y después de parar y hacer el encuentro, frente a la ermita, donde, nuevamente el cantaor le dedicó, en esta ocasión, una poesía llena de sentimiento y emoción, y ya al finalizar, nos dirigimos calle Grande arriba hasta la Iglesia, destacar la generosidad de los costaleros, que con Padre Jesús a hombros de los suyos en las gradas y frente a la escalinatas, subieron a pulso el trozo restante de calle hasta la entrada.  Y a las 12:30h y como estaba previsto por la organización, nuestra Titular se despidió hasta el próximo año, entre los aplausos de los acompañantes.

0 comentario

También te puede interesar